Biografía de Leonardo da Vinci: Milán

En 1482 y buscando un mecenas que le permitiese asegurarse su bienestar económico, Leonardo ofrece sus servicios a Ludovico el Moro de la familia Sforza. Leonardo pone de relieve su capacidad no sólo para crear obras pictóricas o escultóricas, sino también su faceta de arquitecto e ingeniero civil y militar. Es aceptado por Ludovico que lo pone a su servicio, trasladándose de esta forma Leonardo a Milán.

Una de las razones por las se contrata a Leonardo es que Ludovico deseaba realizar una estatua ecuestre como homenaje a su padre. La ejecución del monumento es desarrollada a lo largo de varios años, terminándose la maqueta de arcilla de la obra en 1493 y sin que esta se haya conservado hasta nuestros días.

Durante esta época Leonardo desarrolla sus capacidades como ingeniero en diversos proyectos para Ludovico, al tiempo que profundiza en trabajos sobre matemáticas y ciencias naturales.

En 1483 comienza la ejecución de La Virgen de las Rocas. Esta pintura forma parte del panel central de un gran retablo para la iglesia de San Francesco il Grande de Milán. Esta obra le supuso un litigio de varios años con la cofrafía franciscana de Milán.

También de la época milanesa es La Última Cena. Esta obra le lanzó definitivamente como uno de los mejores maestros de Italia y le sirvió para ganarse el reconocimiento de toda la comunidad artística de la época. Es una pintura mural situada en una pared del refectorio del convento dominicano de Santa María delle Grazie en Milán.