¿Por qué nos gustan las películas malas?


Nanar: Es una película tan mala que es buena

—Urban Dictionary (https://goo.gl/UcH8Ec)

 

Al pasar una cantidad considerable de años viendo películas, cualquiera puede toparse con una o dos que resultan ser una basura total, este menester de los cinéfilos significa emprender un viaje al cine o un recorrido por los canales sólo para desperdiciar tiempo y dinero en una película cuyos protagonistas sobreactúan en un historia poco entendible que además tiene malos efectos especiales, aderezados con “algo” que hace ver al filme como “de mentira”. Todo lo anterior devendrá en un amargo estupor transmutado en un: “Esa película es mala” que el espectador promedio dirá para sus adentros o en voz alta, seguido de un discurso copiado de alguna crítica publicada en Rotten Tomatoes con el fin de impresionar a sus amigos con sus enormes conocimientos sobre cinematografía, no obstante, es probable que dicho espectador se tope con alguna autoridad en la materia que encuentre dicha pieza cinematográfica como algo encantador y la ubique entre sus películas favoritas, la pregunta que deviene de todo esto es: ¿Por qué existe gente que disfruta de las malas películas?

El Ataque de los Tomates Asesinos (1978) de John de Bello, una película tan mala que es buena, imagen original de: https://pics.filmaffinity.com/attack_of_the_killer_tomatoes-221348646-large.jpg
Eragon (2006) de Stefen Fangmeier, una película mala que en realidad es mala, imagen original de https://vignette.wikia.nocookie.net/inheritance/images/5/53/Eragon_Poster_6.jpg/revision/latest?cb=20061127224641

Primero debemos citar al célebre dicho que reza: “Para gustos y colores no hay nada escrito”, este argumento podría dar una respuesta rápida a la pregunta planteada en el párrafo anterior si no fuera por los criterios de calidad que existen a la hora de juzgar un filme de manera profesional, estos cánones comprenden: estética, actuaciones, guion, fotografía, música, dirección, montaje, calidad de audio/video y el buen uso de las normas de continuidad; aspectos que de llevarse a cabo correctamente darán como resultado una buena película o al menos una de calidad promedio. Lo anterior corresponde a la “cinta métrica” necesaria no sólo para juzgar sino también para realizar un filme decente, quienes no lleven a buen puerto los parámetros anteriores sufrirán la ira de los críticos, cineastas, académicos e intelectuales que habitan en Twitter y colaboran con la Enciclopedia Británica gracias a 280 caracteres de ampulosidad pura.

Hasta ahora parece muy sencillo: si sigues las reglas sale bien, si no lo haces, sale mal, entonces… ¿por qué odiamos ver armas láser en las manos de un Danny Trejo que hace de James Bond en Machete Kills (2013) pero amamos ver al viajero del tiempo Bruce Campbell sacando su escopeta de la nada en plena Edad Media durante el inicio de Army of Darkness “El Ejército de las Tinieblas” (1992)?, después de todo ambas películas son “malas”. ¿Por qué siguen proyectando The Room (2003) en múltiples cines alrededor del mundo en lugar de hacerlo con 500 Days of Summer “500 Días con Ella” (2009) si esta última es mejor en todos los aspectos? ¿Por qué recordamos más la cara de Uwe Boll que la de Yorgos Lanthimos?, ¿por qué?, ¡¿por qué?!, ¡¿POR QUÉ?!

Yorgos Lanthimos (izquierda) y Uwe Boll (derecha), dos polos opuestos.

La respuesta a todo esto es más o menos simple: nanar, una palabra francesa usada para designar a una película — u obra de arte— tan mala que pasa a ser buena, cosa que sugiere un destello de virtud en tan enorme desastre. Si bien existe una palabra para denominar a algo tan malo que termina por volverse genial todavía hay que adentrarnos en qué tan malo debe ser algo para volverse bueno o al menos qué requisitos deberían de tener todas aquellas obras maestras del mal cine.

Bride of the Monster (1955) de Ed Wood Jr., un clásico del nanar, imagen original de https://i.pinimg.com/originals/99/36/7c/99367ca9ceb76fac78498ba3ba0a5a91.jpg
Sharknado 3 (2015) de Anthony C. Ferrante, película perteneciente a una saga que podría convertirse en un clásico del nanar, imagen original de: https://pics.filmaffinity.com/sharknado_3_oh_hell_no_tv-522183777-large.jpg

En primer lugar está la temática del filme, si éste trata una temática seria, usar un bebé animatrónic significaría algo negativo en todo el rigor de la palabra, tal y como se vio en la galardonada American Sniper “Francotirador” (2014) en cuya escena tan infame Clint Eastwood pretendía mostrar un momento serio. Por el contrario, está claro que Chucky es un muñeco maldito dentro de una película de horror titulada Child’s Play “Muñeco Diabólico” (1988) que en ocasiones toca el humor negro, es por ello que usar un animatrónic — y no un enano disfrazado— en este caso sería un acierto en vista de lo inorgánico que se vería un juguete poseído al momento de imaginarlo, además, los planos en los que Chucky luce claramente como una marioneta inerte (cuando se arroja sobre alguien por ejemplo) significan un “plus” si se toma en cuenta que el fin de Tom Holland para Child’s Play era hacer algo divertido con el placer del miedo y no una cinta “seria”, magnífico ejemplo de cómo un desacierto puede convertirse en algo bueno según el enfoque de la obra.

La infame escena del bebé falso en American Sniper (2014) de Clint Eastwood. Imagen original de https://pmcvarietylatino.files.wordpress.com/2015/01/americansniper.jpg?w=640

Si el primer lugar es una temática que se preste a enriquecerse con errores en lugar de hundirse, el segundo puesto sería la intriga que una mala película despierte en su audiencia, el mejor ejemplo de ello sería la célebremente infame: The Room, cuyos enigmas nacidos a partir de sus errores nos hace preguntarnos: ¿en qué diablos estaba pensado Tommy Wiseau?, ¿por qué Mark (el mejor amigo de Johnny, el protagonista) se afeitó la barba?, ¿por qué se reúnen todos en el apartamento vistiendo esmóquines si todavía no es la boda?, ¿por qué Johnny y el resto de la pandilla se vistieron formalmente para pasarse un balón en medio de un callejón?, ¿por qué el cáncer de seno no es algo serio en esta película?, ¿por qué Lisa dice “qué clase de dinero” en vez de “cuánto dinero”?, ¿por qué Johnny viaja en tranvía al inicio de la película (durante los créditos iniciales para ser exactos) si tiene su propio auto?; en fin, éstas y muchas otras interrogantes hacen a The Room una pieza tan fascinante como su excéntrico director Tommy Wiseau, cuyos orígenes y la razón de su fortuna no están muy claros, todo eso sin mencionar lo hilarante que resultó ser la película en cuestión.

The Room (2003), escrita, producida, dirigida y protagonizada por Tommy Wiseau, imagen original de http://www.theroommovie.com/roompics/pics/roomcard.jpg

Hilarante…humor…risas… eso es lo que ocupa el tercer lugar, algo que todos los integrantes de la santísima trinidad del cine bazofia tienen en común: Ed Wood Jr., Tommy Wiseau y Uwe Boll, la gran mayoría de las películas hechas por este trío maravilla fueron cómicas o dieron risa de una u otra forma. Todos reímos con el esqueleto que usó Ed Wood Jr. en Plan 9 from Outer Space “Plan 9 del Espacio Exterior” (1959), junto a éste las lápidas de papel en el cementerio improvisado gozan de una inocencia conmovedora que detona carcajadas como las coreografías de peleas sacadas de una obra escolar que se aprecian en el clímax de este filme. Las rabietas de Johnny en The Room no se quedan atrás, lucen como las peleas de mentira que hacías cuando niño mientras jugabas a los superhéroes y no reírse de eso es muy difícil, tanto que Adult Swim emitió The Room durante tres años consecutivos en el April Fools’ Day de 2009; 2010 y 2011. Por otra parte, Uwe Boll nos sorprende en el final de su película: Alone in the Dark (2005) al colocar una escotilla hacia los túneles subterráneos en el jardín del orfanato que al inicio de la cinta tenía su patio completamente despejado de cualquier cosa semejante, al ver esto la reacción natural es decir: “¿Qué?”, para luego mirar las caras de tus amigos y reír a todo pulmón.

Bela Lugosi camina sobre un cementerio improvisado para Plan 9 from Outer Space (1959), imagen original de https://s3.drafthouse.com/images/made/Plan93_756_426_81_s.jpg
Tommy Wiseau dándolo todo de sí en The Room (2003), imagen original de https://bplusmovieblog.files.wordpress.com/2012/01/the-room-5.jpg
Edward Carnby (Christian Slater) y Aline Cedrac (Tara Reid) saliendo de los túneles en Alone in the Dark (2005) de Uwe Boll.

Los párrafos anteriores explican una serie de requisitos que deben poseer las películas malas para ser consideradas “tan malas que son buenas” o nanar; sin embargo, todos éstos están sujetos a objeciones o excepciones, el cuarto elemento es el único de los cánones que considero sine qua non​, éste es: la innovación espectacularmente fracasada, un intento por romper con todos los esquemas establecidos de manera increíble para catapultar el filme hacia el éxito, sólo que el resultado es todo lo contrario a lo que el director esperaba. Ed Wood Jr. quiso innovar las películas de serie “B” al incorporar vampiros y muertos vivientes reanimados por alienígenas, sin olvidar sus infames búfalos insertados por la fuerza en un “drama” de travestis conocido como Glen or Glenda (1953), Uwe Boll quiso ser el Stanley Kubrick de las adaptaciones fílmicas hechas sobre videojuegos y Tommy Wiseau, bueno, él trató de romper los esquemas del buen cine de una manera tan fracasadamente espectacular que ni siquiera tengo palabras para explicarlo. Todos estos intentos por dejar huella sacaron de serie a las películas hechas por esta santísima trinidad, éstas gozan de detalles que las hicieron únicas en comparación con filmes mediocres como Batman v Superman: Dawn of Justice “Batman vs Superman: El Origen de la Justicia” (2016) o todos los de la saga  The Fast and the Furious “Rápidos y Furiosos”, piezas tan insípidas que sólo dejaron la molestia de haber perdido el tiempo y el dinero viendo algo pésimo que es “más del montón”.

(De izquierda a derecha) Ed Wood Jr, Tommy Wiseau y Uwe Boll, la santísima trinidad del cine cutre.

Tras salir de ver The Disaster Artist (2017), un par de mis buenos amigos y yo nos reunimos a la salida para comentar sobre esta obra de James Franco en la que se narran los sucesos que rodearon a la filmación de The Room. Tomás argumentó que el éxito es como un nivel de Pacman: una vez que vas hacia el fondo terminas en la cima, Henry y yo lo secundamos en esta acertada analogía del nanar para luego hacer hincapié en el gran Ed Wood Jr. y la forma en que él y Wiseau lo dieron todo por sus respectivas películas. Ahí me di cuenta de que las películas hechas por estos directores tienen como bono adicional la valentía de atreverse a hacer algo para el exigente y mortal público de la pantalla de plata, fueron unos “don nadie” que quisieron hacer largometrajes para cine y lo lograron, ¿cuántos más de los innumerables “don nadie” pueden decir lo mismo?

Plan 9 from Outer Space (1959) de Ed Wood Jr., la peor película de la historia. Imagen original de https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/bf/Plan_9_Alternative_poster.jpg

Lo anterior recubre de nobleza a un par de directores que hicieron obras desastrosas pero con todo el corazón puesto en éstas, resulta admirable e incluso conmovedor ver la amistad incondicional entre Ed Wood Jr. y Bela Lugosi  así como la de Tommy Wiseau y Greg Sestero, relaciones reales que tienen como resultado un aprecio por las películas de estos personajes que va más allá del resultado final proyectado en la gran pantalla. ¿Cuántos jóvenes cineastas estarían dispuestos a unirse a la Iglesia bautista para financiar una de sus películas como lo hizo Ed Wood Jr.?, ¿cuántos más soportarían las evidentes risas aguantadas de los actores y el equipo de producción día tras día al igual que Tommy Wiseau?, ¿cuántos estarían dispuestos a aceptar su mala reputación y reírse de sí mismos como lo hizo Uwe Boll en su filme Postal (2007)?

Bela Lugosi, imagen original de: http://www.esacademic.com/pictures/eswiki/66/Bela_Lugosi_01.jpg
Greg Sestero, actor que interpretó a “Mark” en The Room, imagen original de https://media1.popsugar-assets.com/files/thumbor/BopO0UOOiaAC85fW6ceT_hsWm4U/fit-in/1024×1024/filters:format_auto-!!-:strip_icc-!!-/2017/12/05/926/n/44241920/4cb1d21a5a270c16c69c24.80829628_GettyImages-845857030/i/Greg-Sestero-Now.jpg

Otro valor agregado que ayuda a una mala película a convertirse en un nanar son las aspiraciones cinematográficas que los más cinéfilos de la audiencia poseen y han intentado satisfacer en alguna ocasión, pues dentro de todo gran fanático del cine existe la fantasía y/o el deseo de convertirse en director, guionista, actor u otros afines, por ello no es de extrañar que aquel amigo cinéfilo se sienta extasiado al ser juez, jurado y verdugo de una mala película, porque si ésta es realmente pésima, nuestro amigo cinéfilo se sentirá satisfecho al creer que puede hacerlo mejor, cosa que en realidad es probable. Por otro lado, también podrá divertirse al ver los fallos de dichos filmes, pues le recordarán todas esas veces que intentó grabar su propio cortometraje con un celular, ocasiones en las que de seguro cometió errores como los de Wiseau, Wood o Boll.

Podemos concluir que una película mala se convertirá en nanar cuando tenga dosis de intriga y humor mezcladas en un intento espectacularmente fallido por romper paradigmas, cosas que la distinguirán de tantas otras apiladas en una montaña de mediocridad. A esto se le añaden los sucesos acontecidos antes, durante y después de la filmación así como las vidas de sus directores que terminan siendo historias mejores que las narradas en sus propias películas, finalmente, todos estos fracasos exitosos, como lo son en los casos de Wood y Wiseau, tienen una notoriedad mayor que las películas consideradas las mejores de su año pero que al final perecieron en la espiral del silencio, ¿alguien se acuerda de la película galardonada con la Palme d’Or en el Festival de Cine de Cannes del año 2007?, porque yo no.

A continuación hay una lista de películas hechas por la santísima trinidad del cine bazofia que puedes ver en Youtube subtituladas en español. 

The Room (2003) de Tommy Wiseau
https://www.youtube.com/watch?v=jkBTRgR_U5o

 
Plan 9 From Outer Space (1959) de Ed Wood Jr.
https://www.youtube.com/watch?v=DRW2GxIMKP4

 
Postal (2007) de Uwe Boll. 
https://www.youtube.com/watch?v=-xTBJ__p-_U

 
In the Name of the King (2007) de Uwe Boll (doblada al español latino, ¿no te gustan las películas dobladas? ¿A quién le importa?, es de Uwe Boll).
https://www.youtube.com/watch?v=8yUCw7wJ4lQ

 
 

Imagen de cabecera original de Jihad Ghannam para El Reloj de Sol.