Montañas rusas


El origen de las montañas rusas

Las montañas rusas o roller coasters por su denominación en inglés, son atracciones tan populares como atemorizantes en los parques de diversiones, cuyas velocidades, formas y tamaños varían de acuerdo a la cantidad de emoción que su creador quiera inducir a los usuarios. Su origen se remonta a la Rusia imperial del siglo XVII donde la gente solía abordar un trineo para luego lanzarse por una pendiente de hielo reforzada con soportes de madera, atracción que en algunas de sus versiones podía igualar los 60 metros de alto y que fue especialmente popular en San Petersburgo, capital del antiguo imperio ruso. Tal fue el auge de este entretenimiento que la emperatriz Catalina II tuvo una montaña rusa particular en Oranienbaum, una residencia real ubicada en el Golfo de Finlandia al oeste de la capital imperial; sin embargo, esta atracción tiene una irónica curiosidad.

 

Las Montañas rusas en Francia y su modernización

Las primeras versiones de las montañas rusas en el extranjero se apreciaron en la Francia del siglo XIX, donde se conocieron como “paseos aéreos”, estaban hechos de madera y contaban con carros empujados manualmente. Esta atracción no fue patentada hasta que Marcus A. Thompson lo hizo en enero de 1885 en Estados Unidos tras haberla presentado al público un año antes en un parque de atracciones en Nueva York, aun así, las vagonetas seguían requiriendo un empuje manual para llevar a cabo parte del paseo, inconveniente que se solventó alrededor del año 1912 cuando John Miller diseñó la primera montaña rusa de fricción inferior, es decir, la madre de las montañas rusas modernas.

 

La “Montaña americana”

Con todo y lo anterior aún queda la irónica curiosidad que envuelve al nombre “montaña rusa”, pues en Rusia se le llama amerikanskie gorki “montaña americana”, quizás por el hecho de que fue un estadounidense quien la patentó y otro quien la revolucionó o también puede deberse al poderío de los Estados Unidos en cuanto a parques temáticos, aun así, la historia reconoce la contribución de los rusos al entretenimiento mecánico.

 

Fuente de la imagen original: supercurioso.com