Dunkerque: Un tiro fallido

Imagen original: Youtube

Dunkirk “Dunkerque” (2017) es una película bélica escrita y dirigida por Christopher Nolan, cuya producción también estuvo en manos de su director junto a Emma Thomas y Greg Silverman, en este orden, la fotografía estuvo bajo la dirección de Hoyte van Hoytema mientras que la música fue compuesta por Hans Zimmer, el montaje final estuvo a cargo de Lee Smith, ensamblador de esta pieza cinematográfica elíptica y atemporal.


Dentro del reparto que compuso la boy band anti Hitler se encuentran: Harry Styles, Tom Hardy, Cillian Murphy, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Fionn Whitehead, Jack Lowden; entre otros actores cuyas interpretaciones no fueron nada memorables por la inexpresividad de sus rostros en situaciones donde las muecas de la ira y el pánico eran lo básico, requisito que sólo cumplieron los extras como soldados franceses y algunos de los actores con roles circunstanciales. Podría decirse lo mismo de DiCaprio en su papel de Hugh Glass en The Revenant “El Renacido” (2015), sólo que en su caso estaba justificado por las heridas, además de comunicar todo con su rostro y uno que otro gruñido, cosa que nadie hizo en Dunkerque, donde los actores hablaron muy poco mientras mantenían un semblante casi inexpresivo. Lo más acertado en la verosimilitud de los roles actorales fue el inglés con acento británico de los pilotos (gracias a la procedencia tanto de Tom Hardy como de Kenneth Branagh) y el francés hablado por algunos actores con roles poco significativos.

Imagen original: Moviezine.

La atención a los detalles es lo que distingue al cine de los videos porno, puede que los diseñadores de producción no sean tan aclamados como otros miembros del equipo, pero si llegasen a hacer algo mal, la crítica destruiría la cinta como una adolescente a su autoestima y eso es lo que va a pasar a continuación. La ambientación, los efectos visuales, el vestuario y la utilería cumplieron con todas las nociones históricas, la cromografía dominada por los colores fríos y una iluminación tenue dieron la sensación del frío europeo; sin embargo, la estética es un cadena tan fuerte como su eslabón más débil, en este caso, fue un grupo de actores jóvenes con cortes de cabello a la moda del año 2017, si se le añade a esto uniformes militares, el resultado es anacrónico y echa por tierra la verosimilitud del largometraje.

En cuanto a la música se tiene una melodía bien ejecutada para la tensión y acción de una película bélica, no funciona por sí sola y de eso se trata, usar la música junto a los planos con su respectivo montaje para lograr emoción, cosa que pasó desmedidamente. La música hizo su trabajo, la falla estuvo en el montaje al igual que en el guión junto a su dirección, se oye un crescendo seguido del sonido de unos cazas alemanes, el plano general muestra los rostros de soldados asustados, la música llega a su clímax pero no sucede nada en ese momento que sea lo suficientemente significativo para el suspenso vivido dentro de la sala. Por otro lado, los efectos de sonido y su montaje en la banda sonora fueron espectaculares, los aviones precipitándose en picada, los disparos, las bombas cayendo, las balas rebotando y la arena rociando el suelo son detalles auditivos perfectamente apreciables, disociados y realistas hasta el punto de intimidar al espectador.

Imagen original: Cinescopia.

Alerta de Spoiler

En Dunkirk, Nolan cuenta tres historias sobre la retirada aliada en Dunkerque tras el avance victorioso de los nazis, éstas son: la de los soldados que tratan de huir, los tripulantes de una embarcación civil que se dirige a Dunkerque para ayudar a la armada en la evacuación de la Fuerza Expedicionaria Británica en lo que se conoce históricamente como la Operación Dinamo y los pilotos de la Real Fuerza Aérea Británica encargados de proteger a los buques aliados de los ataques aéreos alemanes; cada una de estas líneas narrativas se presentan al principio con una etiqueta de tiempo como “una hora antes”, todas éstas variadas, pues el guión y el montaje son atemporalmente elípticos aunque no gozaron de una buena comprensibilidad, puesto que la atemporalidad sólo se percibe en el momento en el que el bombardero alemán va a atacar un barco buscaminas, evento que sucede dos veces, una desde el punto de vista de los pilotos y otra de acuerdo a la perspectiva de los tripulantes civiles de la pequeña embarcación, es ahí el momento en el que los carteles del principio cobran sentido si es que esta interpretación es la adecuada, pues el afán del director por mostrar obras cinematográficas complejas lo llevó a una historia cíclica con un montaje tan paralelo como elíptico cuya comprensión es inestable en cuanto al tiempo y los sucesos, sin mencionar la irrelevancia que tiene el personaje del piloto rescatado luego de matar a George, en ese caso hubiera sido mejor que el muchacho muriera a causa de una ráfaga de ametralladora.

La ejecución de las escenas también dejó cabos sueltos en la continuidad, pues en el momento en que algunos soldados ingleses se atrincheran en un barco holandés encallado valiéndose de la marea baja para subir a éste, se da a entender que la playa está vacía, más adelante los alemanes disparan al casco del barco por un costado que da hacia donde está la arena mojada, poco después comienza a subir la marea, lo que inunda al barco debido a los agujeros de balas, aun así, los alemanes siguen disparando desde el mismo ángulo, ¿acaso los nazis se fueron a buscar un bote para disparar desde éste cuando subiera la marea?

Fin del Spoiler

En conclusión, Dunkirk es un largometraje con múltiples aciertos técnicos pero muchas fallas en los aspectos cruciales de una película que, sin menospreciar las obras anteriores del director, no llegó a cumplir con las expectativas planteadas sin importar lo que diga la mayoría, porque en el mundo artístico donde nada es cuantificable, el nombre muchas veces pesa más que la obra, por lo que si este film no hubiera sido dirigido por Christopher Nolan, la crítica lo hubiese bombardeado más fuerte que la Luftwaffe a Dunkerque.

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